Quiero compartir con ustedes un artículo del diario El Mercurio que me pareció muy interesante
"El problema, quizás, más grave de las grandes ciudades es la percepción de que estamos sobrepasados y deprimidos. El hombre contemporáneo es, principalmente, un individuo abrumado, ya que su vida diaria es un ejercicio de combate contra la propia tensión, la ajena presión y la inevitable irritación que esta batalla genera.
Quién más, quién menos, prácticamente todos vivimos consumiendo el tiempo, pero no dominando el tiempo que poseemos. La vida se convierte, así, en un interminable cansancio, en un nadar a ciegas, como un pez despistado que desconoce las aguas en que está sumergido.
Nuestra tentativa vital debiese apuntar a despejar la agitación que nos envuelve. No somos ruedas de una carreta que nunca se detiene. Al contrario, estamos obligados, cada cierto tiempo, a transformarnos en albergues de lo esencial, desligándonos de las incontables pequeñeces que nos afectan y que, en la suma final de la existencia, tendrán un valor muy relativo, por no decir casi nulo.
Mientras tanto, el conflicto con el ritmo que actualmente llevamos permanece como una pregunta abierta: vivir apurados hasta agotarse, ¿no será, definitivamente, un modo de resbalarse por el tobogán del vacío, en vez de afirmarse en la sólida baranda de la reflexión que ahonda en lo trascendente?"
Anonimo
Hola, esto de la máquina que nos atrapa es una realidad tan destructiva que nos damos cuenta sólo cuando estamos en medio de una fuerte depresión o simplemente porque ya no podemos levantarnos, ahí entramos a buscar respuestas y soluciones...mejor irse a un pueblo pequeño a vivir cerca de un río...
Cariños.
Hola vine a visitarte y agradecer tu comentario en mi blog.
Con respecto al tema creo que muchas veces nos encontramos en una situación así, sumergidos en un ir y venir constante... pero creo que lo mas importante es saber cuando detener esa rueda, debes saber darle tiempo al trabajo, la familia, pero también a la diversión o los deportes, o simplemente al ocio, todo en su medida justa sin que nada te agobie es la clave del asunto. Porq hay quienes no lo hacen nunca y al final de sus vidas se dan cuenta que no han disfrutado de nada.
Saludos