El escritor y músico será, junto a Víctor Jara y Violeta Parra,

el protagonista de los actos con que Michelle Bachelet

celebrarásu primer año de gobierno este domingo:

“Cuando el reconocimiento procede desde el Estado, es toda

la ciudadanía la que reconoce”.

Tres íconos de nuestra tradición musical chilena. Así se presenta el

homenaje que este domingo se realizará en el Estadio Nacional –y con motivo de la celebración del primer año de gobierno de Michelle Bachelet- y en el

que se recordará el trabajo de tres destacados nombres de nuestra

música popular: Violeta Parra, Víctor Jara y Patricio Manns.

Y lo que primero llama la atención en este trío de nombres, es el de

Manns, el único de los músicos vivos tributados en este acto.

Vuelve a surgir entonces la pregunta de porqué los homenajes se

realizan siempre a personajes que ya han partido, y no se hacen en

vida. “En este acto, yo seré un sobreviviente entre dos

muertos. Ahora, lo extraordinario esa que se efectúen

reconocimientos a un artista que está vivo y continúa creando,

como es mi caso. Hay una cierta insensibilidad de las autoridades en

este aspecto”, comenta Manns.

Pero este homenaje es algo que a Manns lo tiene contento.

Será un trabajo sinfónico a cargo de la Orquesta Filarmónica de Chile

y numerosos y destacados artistas, y que comenzará a las 19

horas en el Court Central del Estadio Nacional.

¿Qué significado tiene para usted este homenaje?

“Para los creadores de cualquiera disciplina, siempre será

necesario contar con alicientes. La creación es de por sí un

placer y un dolor solitarios. Y cuando el reconocimiento procede

desde el Estado mismo, sus efectos tienen mayor valor, porque

es toda la ciudadanía la que reconoce una tarea efectuada al

servicio de un país. Desgraciadamente, muchos han partido

sin saborear este momento especial en una vida artística”.

¿Cuál cree que ha sido su aportes o legado al quehacer cultural

chileno, y que ha llevado a reconocer su trabajo en actos como

este?

“Tanto en literatura como en la creación de música popular he

empleado ya cuarenta y dos años de mi vida trabajando

sostenidamente. Mis legados son, en música, canciones distintas,

algunas de la cuales marcaron época en el momento de su aparición.

Por lo pronto, los críticos especializados consideran que Arriba en la

Cordillera es la primera expresión de lo que conocemos como La

Nueva Canción Chilena. Y esto, sin el apoyo de las radioemisoras ni de

la TV. Lo que no es poco”.

Por estos días, Patricio Manns sigue desarrollando sus dos

pasiones: la música y las letras. Por las mañanas da vida a una

próxima novela y, por las tardes, se dedica a componer y prepara

los arreglos de nuevas canciones. “No son frentes

antagónicos, sino complementarios”, afirma.

De todos los creadores con los que ha trabajado, ¿hay algún

artista a que Patricio Manns le rendiría su propio homenaje

personal?

“En lo literario, Carlos Droguett. Fue muy generoso y paternalista

en el buen sentido de la acepción. Y es un enorme novelista.

A veces yo tenía la impresión de ser hijo suyo. Creo que su

familia también lo entendía así. Y naturalmente, Pablo Neruda, con el

cual llegué a trabajar en un guión cinematográfico, hasta hoy

arbitrariamente en poder de Silvia Urbina, quien lo mantiene

oculto por joder. Quizás la Fundación Neruda pueda sacárselo, pues

nadie puede hacer uso de ese trabajo”.