¿EXISTEN LOS DUENDES?
Un escritor británico señaló en uno de sus libros: "Toda la naturaleza está llena de gente invisible. Algunos de ellos son feos y grotescos, otros malintencionados o traviesos. Muchos tan hermosos como nadie haya jamás soñado... y los hermosos no andan lejos de nosotros cuando caminamos por lugares espléndidos y en calma..."
"Todo está lleno de dioses", decían a su vez los antiguos griegos, para quienes la Naturaleza, la Physis, estaba animada en todos sus rincones por espíritus y deidades, teniendo una comprensión holística (global) del organismo vivo que era la Tierra (Gea, la Gran Madre), teoría recientemente resucitada por grupos ecologistas como la "hipótesis Gaia", en la que el hombre está plenamente integrado con el resto de la vida natural, en lugar del abierto enfrentamiento que se da actualmente en nuestra cultura, amenazando con acabar no sólo con la naturaleza sino con el propio hombre. Eso, claro, si la naturaleza no acaba antes con nosotros...
Pues bien: para los griegos el hombre, parte del mundo natural, tenía un trato familiar con aquellas fuerzas que animaban y representaban los elementos, la tierra, el agua o las plantas. Prácticamente existe un mito para cada planta, río, fuente, bosque y rincón de las tierras helenas. En las idílicas llanuras de la Arcadia los mortales avistaban sin mayor dificultad a Faunos, Silvanos y Silenos, los espíritus animales guardianes de los bosques que la tradición ha consagrado con cuernos y cuartos traseros de cabra. Es su patrón Pan, a quien sin duda todos hemos visto representado tocando su flauta, la siringa, música ensoñadora que Debussy tan bien reprodujo en su "Preludio a la siesta de un Fauno"...

A pesar de que, el hombre ha causado estragos en la naturaleza, obligándolos a ocultarse en la selva o bosques, muchos de ellos conviven y sirven con agrado a los humanos. Para comunicarnos con ellos, debemos amar todo lo que nos rodea. Según la ocasión y las circunstancias pueden aparecerse y no darnos cuenta, ya que tiene la virtud, de escoger la forma en la que se mostraran, que puede ser semejante a la propia naturaleza, ya sea, en forma de una piedra, un árbol, un animal, una planta y también con apariencia humana. Estos seres, hablan, se ríen, son prudentes, pobres, ricos, sabios y locos, al igual que nosotros. Son la imagen grosera del hombre, virtuosos y viciosos, puros e impuros, mejores y peores.
Hunter dijo
Yo soy un estudiante de los Ustados Unidos. Yo quiero apprender espanol. So be nice!
23 Enero 2007 | 08:05 AM