Conan el Barbaro
(Conan The Barbarian, 1982. John Millius)
Conan surgió de la pluma del escritor estadounidense Robert Ervin Howard (Peaster, Texas, 1906 - ídem 1936), cuyo universo literario se adscribe al subgénero de la fantasía heroica, también denominado de espada y brujería (o en su muy conocido término inglés: sword and sorcery). Conan es un hombre alto, corpulento, fuerte y decidido, pero mejor dejar paso a la descripción que del héroe se hace en el relato "La Torre del Elefante": «(…) Vio entonces a un joven alto y corpulento que se encontraba de pie a su lado. (…) Su pobre y raída túnica dejaba ver las fornidas líneas de su fuerte cuerpo, sus anchos y recios hombros, el pecho macizo, la fina cintura y los brazos fuertes y musculosos. Su piel estaba bronceada por soles remotos, sus ojos eran azules y fogosos, y una desgreñada melena negra coronaba su amplia frente. De su cinto colgaba una espada dentro de una vieja vaina de cuero.» Conan vive en la Edad Hiboria, hace unos doce mil millones de años, él es cimmerio y reza a Crom, dios que vive en una montaña y desprecia a los débiles; empieza como ladrón en Zamora y otros lugares y muchas de sus historias relatan algunas de sus hazañas; tiene enfrentamientos con fuerzas mágicas y sobrenaturales, incluso cósmicas, llegando a ser proclamado rey de Aquilonia…
Al igual que Conan, el rey Kull -que también tuvo una versión cinematográfica: Kull, el conquistador (Kull. John Nicolella, 1997)-, Solomon Kane o Bran Mak Morn, otros héroes creados por Howard, en palabras del especialista L. Sprague de Camp son «hombres de pasiones ardientes y una voluntad indomable, que imponen fácilmente su personalidad en las historias que protagonizan». El propio escritor ofrece su visión sobre este tipo de personajes «Son seres elementales. Cuando los metes en un lío, nadie espera que te devanes los sesos inventando modos sutiles y maneras ingeniosas para hacerles salir del atolladero. Son demasiado estúpidos para hacer otra cosa que cortar, golpear o arrastrarse hasta quedar libres.»
Robert E. Howard fue al parecer un inadaptado desde temprana edad, debido a su notable intelecto y discreto físico. No obstante, al llegar a la madurez, ya pasada la adolescencia, y gracias a su afición al boxeo y a la equitación, su físico se transformó asemejándose al de su héroe de ficción Conan, con el que también compartía un temperamento violento y agresivo -así lo señalaron alguno de sus amigos, los también escritores Clark Ashton Smith y H. P. Lovecraft. El literato texano, sin embargo, padecía serios desequilibrios mentales y quizá por ello no resistió, como probablemente si lo hubiera hecho Conan, la idea de la muerte de su madre, gravemente enferma, y poco antes de que ella expirara, el 11 (o el 13 según las referencias consultadas) de junio de de 1936, acabó con su vida al dispararse en la cabeza.
La obra de Howard, influenciada según admitía él mismo en Lovecraft (incluso llegó a escribir relatos enmarcados dentro de los mitos de Cthulhu), Ashton Smith, Edgard R. Burroughs y Jack London, permanece como una de las más interesantes en el terreno de la fantasía heroica, destacando los relatos, algunos realmente espléndidos, de su héroe más popular y legendario, Conan, publicados en la revista "Weired Tales" y actualmente disponibles en España en varios volúmenes editados por la excelente editorial especializada en temáticas fantástica y aventurera Martínez Roca.
Alicia dijo
Me gustan las peliculas de Arnold en especial Terminator I y II. La III no me gustó.
Saludos
14 Enero 2007 | 12:44 AM