Infancia y adolescencia
Hijo de comediantes, su madre llamada Zaretta Farussi, que viajaba por toda Europa con sus espectáculos y su padre Gaetano Casanova, que murió cuando Giacomo tenía 8 años. Sus padres tuvieron 4 hijos más y no deseaban que ninguno de ellos se dedicara a ser actor. Nada más nacer tuvo varios problemas por hemorragias nasales que se curaron cuando tuvo 9 años. Su habilidad intelectual comenzó desde pequeño, gracias a la educación eclesiástica impartida por el abad Gozzi. A los 11 años tradujo un pentámetro latino y cuatro años después realizó un par de tesis (una sobre Derecho Civil y otra sobre Derecho canónico).

Las grandes aventuras
Con 21 años su madre entonces lo lleva a Roma para que entre al servicio del Cardenal Acquaviva y adopta la condición de fraile, que no le impide para seguir con sus escarceos amorosos, motivo por el cual fue echado de su priviliegiado puesto. Es a partir de este hecho cuando empiezan los grandes viajes y aventuras, nomadeando por toda Europa. En esta primera etapa pasa por Corfú y Constantinopla, para luego volver a Venecia y hacerse violinista, aunque se cansó pronto de este oficio considerándolo indigno. Sus affaires son continuos allá por donde va.

Se ofrece poco después gracias a su cultura para ser médico de un patricio veneciano (Matteo Bragadin). Casanova logra curar al patricio de un reciente infarto y consigue que le entrege un gran suma de dinero y lo introduce en la magia y la cábala. Estas aficiones llegarán a oídos de la Inquisición, que le presiona y hace que tenga que huir de su ciudad natal. Entre 1749 y 1752, recorrerá Milán, Cremona, Cesena, Parma, de nuevo Milán, Génova, Lyon, París y Dresde. En estos años, entre otras mujeres, conoció a la que posiblemente fue el amor de su vida, Henriette, con la que llegó a estar nueve meses relacionado pero que se separaron, aunque ella siempre tuvo presente a Casanova y en varias ocasiones mandó que lo cuidaran cuando estaba enfermo.

De nuevo volvió a Venecia en 1753, para producir otro escándalo: un ménage à quatre entre el abad de Bernis, el embajador francés, y dos monjas. Fue arrestado e internado en los Piombi en 1755 por incidencias, depravación y por tratar con personalidades de potencias extranjeras. Un año después escapa y se exilia durante 18 años. Se marchó a París para vivir y codearse junto con Luis XV, madame de Pompadour y su corte. Tuvo gran confianza por parte de los reyes y participó en la creación de la lotería estatal francesa en 1757, además de realizar diversas misiones secretas y visitó a Voltaire. Sin embargo no desaparecían sus ajetreos ya que se le acusó de haber practicado un aborto, de fraude en un negocio textil y de falsificar letras de cambio. De nuevo la huida y el vagabundeo por Europa.

Últimos años
Otra vez comienza otro tour de viajes que comienza en Viena, para ir después a Bolzano, Augsburgo, Aquisgrán, Spa, París, de nuevo Viena, Dresde, Berlín, Praga, donde se encuentra con Mozart, que casualmente estaba componiendo su ópera Don Giovanni, dedicada a un donjuán, y otra vez Viena. En 1785 se hizo amigo del conde de Waldstein, que era un aficionado a la masonería, algo que comparte con Casanova, y este conde le ofrece a Casanova el hacerse cargo de la biblioteca de Dux en Bohemia. Aquí no llega a ser feliz y comienza a escribir sus memorias en una autobiografía como terapia a su tristeza. No llegó a terminar sus memorias ya que murió en 1798 con 73 años y le quedaron 27 años por contar de sus aventuras amorosas y demás avatares.