¿Es el momento de cambiar?
Por Larry Pepe
En la revista Muscle-Mag en una de sus publicaciones dice que tenemos una opción para devolver la emoción a la competición más querida y evitar que el Olympia se extinga.
Amo el culturismo. La primera vez que leí una revista del músculo fue porque estaba al lado de las de artes marciales (mi primer amor), pero me enamoré de este deporte y, a partir de entonces he ido al gimnasio, he aprendido a entrenar, a competir, me he convertido en juez de la NPC y, al final, escribo para MuscleMag y realicé el libro The precontest bible. Siento una pasión por el culturismo que compartís muchos de vosotros. Y debo confesaros que ahora estoy algo preocupado.
Soy testigo del declive de nuestro deporte, como prueba la venta del imperio de Weider, la proliferación del Synthol y los estómagos hinchados, la relevancia de las tendencias de puntuación de los atletas y todas las voces que dicen que este deporte se muere y que es poco comercial. Para que el culturismo mejore los que dirigen esta disciplina tienen que elevar el nivel y hacer que aumente la cantidad de seguidores. Estos cambios permitirían que los atletas y los promotores ganaran más dinero, que los editores vendieran más revistas y que las empresas de suplementación aumentaran sus beneficios. Y, más importante aún, los culturistas serían una fuente de inspiración y motivación para los millones de personas que quieren unos buenos abdominales y unos glúteos firmes, o que esperan estar más sanos y lucir un cuerpo más atractivo, y así habría más fans.
Parte del problema reside en que hemos buscado la respuesta en los estándares de los jueces contraponiendo la estética frente a la masa, y en esta lucha todos pierden. Si un físico estético gana superando a un monstruo de la masa corremos el riesgo de perder al seguidor acérrimo que es nuestra base. Pero cuando el monstruo vence perdemos la oportunidad de interesar al público general.
¿Puede el culturismo llegar a ser un deporte popular? No. Al final, los que apoyan esta disciplina siempre serán los integrantes de una pequeña subcultura que quieren desarrollar sus cuerpos. Aproximadamente el 3% de los aficionados al deporte se interesan en el culturismo y nunca llegará al 20% 0 30%. No obstante, no nos hace falta ser muy populares para conseguir aumentar el interés y el éxito financiero.
Lo que necesitamos es atraer a más público de forma que encuentren unos modelos que les motiven y así se consigan más beneficios para que el deporte crezca. La dificultad es conseguir este objetivo sin perder los fans leales que han apoyado el culturismo desde sus inicios. Hablamos de los que ven la musculatura espectacular del ocho veces Mr. Olympia, Ronnie Coleman, o las piernas enormes de Branch Warren y se mentalizan para el siguiente entrenamiento. Si somos capaces de convertir ese 3% en un 6% habremos doblado la cantidad de seguidores y los ingresos. Podemos hacerlo, pero para ello debemos comenzar realizando un cambio importante en el Mr. Olympia.
Hopla Simon, a mi a pesar de estar iniciandome en el tema tambien me encanta este deporte, en realdad el fitness, me parece muy bueno para conbinar con las artes marciales :)
Tambien amo el culturismo, pero tambien me encuentro entre la disyuntiva entre el físico de lineas clasicas y el gigantismo actual, prefiero lo primero, pero hoy en día un fisico como el de labrada no tendría nada que hacer, lamentable.