Las claves para lucir unas marcadas herraduras
¿Por qué necesitáis desarrollar los tríceps?
Los tríceps están infravalorados, pero si queréis lucir unos brazos enormes tenéis que desarrollarlos, pues conforman dos tercios de la masa de la parte superior del brazo. Son los tríceps los que dan esa imagen redondeada y llena que se luce cuando se lleva manga corta. Pensad en los culturistas con los mejores tríceps y saldrán los nombres de los de brazos impresionantes, como Lee Priest, Mike Mentzer, Paul DeMayo, Mike Christian, Darrem Charles, Bertil Fox, Bill Pearl, Kevin Levrone, Shawn Ray, Vince Taylor, Flex Wheeler y Paul Dillett. Además, si no tenéis fuerza en los tríceps podéis olvidaros de hacer un press de banca con mucho peso. Podemos decir que los tríceps son los reyes de la parte superior de los brazos.
¿Qué se puede conseguir en dos meses?

El desarrollo muscular no se produce de la noche a la mañana ni aún en condiciones óptimas. Los profesionales, que poseen una genética favorable, tardan aproximadamente una década en llegar a su nivel. El objetivo del entrenamiento que vamos a explicar es corregir los errores habituales en el ejercicio y mostrar una rutina de especialización estructurada y correcta para forzar nuevas ganancias. Después de adquirir estos conocimientos dispondréis de las herramientas para seguir avanzando hasta llegar a vuestro potencial máximo.
Cómo influye la genética
La mayoría de las personas son capaces de construir unos tríceps bastante grandes, de brazos 42 o 45 centímetros. No obstante, sólo los atletas de elite llegan a la barrera de 50 o más allá y, algunos de ellos no lo consiguen sin la ayuda de los esteroides. Por eso os recomiendo que no toméis las medidas de los profesionales como estándares. Comparad vuestros brazos con vosotros mismos y medíos con los músculos fríos, no congestionados. Si dentro de ocho semanas los brazos miden más que hoy, el esfuerzo habrá dado su fruto.
El diseño de una buena rutina
No existe una rutina de tríceps secreta que supere a todas las demás, a pesar de lo que anuncian a bombo y platillo las portadas de las publicaciones culturistas. Todo cuanto necesitáis es trabajo duro con al menos un movimiento de extensión que aísle el tríceps y un ejercicio compuesto que trabaje también los deltoides frontales y los pectorales. Cuando ya dispongáis de una buena base de músculo y fuerza, podréis añadir un segundo o un tercer movimiento de extensión. No obstante, conservad siempre un ejercicio compuesto para utilizar grandes pesos. Los fondos y el press de banca con agarre estrecho os permiten usar más kilos que los de aislamiento, entre los cuales están los Rompecráneos y las patadas traseras con mancuerna. En el futuro podréis variar el ángulo de extensión del brazo para atacar las tres cabezas del tríceps por separado. Fijaos en la lista adjunta de los tres tipos de entrenamiento según el tiempo que llevéis entrenando.